¡Hola a todos! Mi nombre es Nicolás, padre de tres hermosos niños y esposo de una mujer maravillosa.
Hoy quiero compartir contigo algunas reflexiones acerca de la educación de nuestros hijos partiendo desde la fe y fundamentado en la doctrina católica. Espero sea de tu interés y nos apoyes leyendo los demás posts que preparamos para ti. Doy gracias a Dios por que estés leyendo este post.
La Oración

Como padre y educador uno de mis mayores deseos es transmitir el amor y la belleza de nuestra fe a mis hijos, familia y cercanos. En este y otros posts, compartiré algunos concejos, ideas y recursos que he encontrado útiles en la educación de mis hijos.
Hoy concretamente quiero hablarte de una de las prácticas más valiosas que tenemos aquí en casa y con la cual nos fortalecemos día a día, «LA ORACIÓN».
La oración en sí es un sentimiento, un recurso, una práctica, un manera de comunicarnos con Dios, es como querer hablar con un amigo muy especial y querer agradecerle por algo, es expresarle un sentimiento, pensamiento, deseo o petición.
Cuando hablamos con Dios a través de la oración podemos decirle muchas cosas a Él, hablarle de lo que nos pasa, lo que nos sucede en la vida, a Él le reconocemos todas las maravillas que nos da, le confesamos nuestro arrepentimiento por nos habernos portado bien, le pedimos por nuestras necesidades y por las necesidades de los demás.
Dios siempre responde nuestra oración aunque a veces pueda parecer que no nos escucha en el momento, Él siempre lo hace en la manera que más nos conviene y en el momento menos esperado.
Oración en Familia
Quiero hoy darte un concejo que a nosotros en casa nos ha servido inmensamete y es lo siguiente:
Como padres de familia es importante crear una rutina de oración, un horario, por ejemplo al levantarnos en la mañana, antes o después del desayuno, antes de dormir o a una hora en especial en la que podamos dedicarle un tiempo, 15 – 20 – 30 minutos, ojalá más…
Además de hacer oración de manera personal hay algo especial cuando lo hacemos en Familia. Nos unimos más, nos fortalecemos, sentimos el amor multiplicado por cada miembro que ore con nosotros.
Adicionalmente es una buena práctica hacer con los hijos una lista para cada uno decir lo que siente y por qué le agradece a Dios en este momento, al igual que sus peticiones si así lo quisiera.
Recuerda que cada niño es único y puede tener su propia manera de comunicarse con Dios. Los más importante es fomentar un ambiente de amor y respeto hacia la oración y vivir lo bonito de hacerlo en Familia.
En conclusión, te invito a planear una rutina diaria en la que junto a tu familia oren, le den gracias a Dios, le pidan por sus necesidades y la de los demás y fomentes como padre o madre esta linda forma de comunicarnos y establecer una relación hermosa con nuestro Dios Jesucristo y le dediquemos al menos un momento de nuestro día a día. Con el tiempo tú y tu familia tendrán una rutina y se sentirán más fuertes para afrontar cualquier reto.
Dios te siga bendiciendo y te guíe por este camino tan bonito donde vamos de la mano de Dios. Luchando y aprendiendo juntos como familia.
Te deseo mucho bienestar y te espero en este blog para que sigas compartiendo con nosotros un ratico de lectura, tan necesaria para todos. Recuerda: Dediquemos unos momentos de oración y seamos cada vez más fuertes.
UNA INVITACIÓN ESPECIAL
Estamos creando más contenido en nuestro blog y en nuestras redes sociales, te invito a que nos visites y veas lo que tenemos preparado para ti, sé que tienes mucho que aportarnos, juntos podemos hacer crecer esta comunidad y llegar a más personas, para así ser una gran familia enfocada siempre en hacer las cosas para agrado de DIOS. Te esperamos. Hasta un próxima oportunindad.
Gracias por tu tiempo e interés, estamos dando todo para mejorar este mundo.
Gracias Dios por darnos la fuerza para seguir adelante.

